Teletrabajo total

A principios de este mes nos llegaba la noticia de que Automattic, la empresa propietaria de WordPress.com, decidía cerrar sus oficinas de San Francisco. La decisión no se debe a una restructuración ni a un traslado, sino que es consecuencia de las políticas de teletrabajo de esta compañía que han llevado a que casi nadie utilice ya esas oficinas.

Desde sus orígenes, Automattic ha seguido una política muy favorable al teletrabajo. Sus 550 empleados, distribuidos en más de 50 países, siempre han tenido la posibilidad de trabajar en remoto. Además, para potenciar esta práctica, la empresa les paga hasta 250 dólares al mes si desean trabajar en un espacio de coworking, o el café si prefieren trabajar desde un Starbucks.

La consecuencia de un contexto tan propicio al teletrabajo es que, tras siete años, la oficina de San Francisco, de casi 1.400 metros cuadrados de superficie, se ha acabado convirtiendo en un espacio al que diariamente solo acuden cinco colaboradores de la empresa. Según un portavoz de la empresa estas oficinas se habían convertido en “una especie de coworking”, pero ya ni eso. De ahí la decisión de cierre.

Una decisión que contrasta con otras noticias de signo contrario, como la decisión de IBM (curiosamente una de las empresas pioneras en esto del trabajo remoto) de imponer a cientos de sus trabajadores en Estados Unidos, principalmente del departamento de Marketing, la obligación de trabajar desde ciertas oficinas por la “necesidad de dar respuesta en tiempo real a los efectos de los cambios que se realizan en las campañas”.

O la que en 2013 tomó Marisa Mayer en el sentido de prohibir el teletrabajo en Yahoo al detectar abusos por parte de ciertos empleados y entender que la falta de contacto cara a cara estaba limitando la creatividad de la organización. Una decisión que en 2015 Mayer aun consideraba que fue “lo correcto para la empresa en aquel momento”.

Puntos de vista muy distintos, incluso contrapuestos, que ilustran el escaso acuerdo que existe entre los profesionales de la gestión de personas acerca de las ventajas e inconvenientes de una práctica, el trabajo virtual, que muchos pensábamos que estaba más asimilada por las empresas. En particular entre compañías innovadoras para las cuales tener acceso a los mejores profesionales del mercado, independientemente de donde estos estén situados, puede marcar una gran diferencia.

 

Imagen Mike McCune bajo una licencia Creative Commons.

Un artículo de
Santi Garcia