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mayo 27, 2026 9 min

¿Es el Forward Deployed Engineer una pieza que faltaba para la transformación agéntica?

Nunca se había invertido tanto en licencias de inteligencia artificial, pero los flujos de trabajo estructurales apenas han cambiado. El verdadero reto ya no es el acceso a la tecnología, sino la ingeniería organizativa necesaria para integrar la IA agéntica en el día a día.

¿Es el Forward Deployed Engineer una pieza que faltaba para la transformación agéntica?

Rafa Diaz

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Las organizaciones están atrapadas en una nueva paradoja de la productividad. Nunca se había invertido tanto en licencias de inteligencia artificial, pero los flujos de trabajo estructurales apenas han cambiado. La fase piloto de los chatbots y los asistentes genéricos ha finalizado. El verdadero reto ya no es el acceso a la tecnología, sino la ingeniería organizativa necesaria para integrar la IA agéntica en el día a día.

Una oferta que cambia la conversación

A finales de abril, Stripe publicó una oferta de empleo con un título que no habíamos visto hasta ahora dentro de las empresas, el Forward Deployed AI Accelerator. Un puesto con una banda salarial entre 132.000 y 198.000 dólares. Cinco años de experiencia. Y con la misión de instalarse a tiempo completo con un grupo de unos veinte profesionales de marketing de la propia compañía y, durante meses, sentarse a su lado para construir las herramientas de IA que necesitan para trabajar de una forma distinta.

La noticia se viralizó la primera semana de mayo apareciendo en Business Insider, Inc., Fast Company y media docena de medios especializados. La conversación se centró en el salario y en lo extravagante del nombre, pero casi nadie subrayó lo que creo que es más importante de esta oferta. Stripe ha invertido el modelo. Este rol, hasta ahora, lo vendían las empresas de IA a sus clientes. Stripe ha entendido que tiene que ser una capacidad interna, ese acompañamiento para acelerar el cambio ya no se compra, se incrusta en un área de la organización.

Las dos métricas de éxito del rol están en la propia oferta. Cuántos flujos de trabajo se han transformado permanentemente. Y qué porcentaje del equipo empieza cualquier tarea con una herramienta de IA. No leads. No NPS de adopción. No horas impartidas. Adopción real, medida en outputs, cambio de procesos y comportamientos de forma permanente.

Y no es la única señal. En las últimas semanas han emergido otras que apuntan a la importancia que este rol tendrá en el mercado.

Un rol que no es nuevo, pero que se ha actualizado

El Forward Deployed AI Accelerator (FDA) no es un invento de Stripe. Podríamos decir que es una actualización del Forward Deployed Engineer (FDE) que inventó Palantir a comienzos de la década de 2010. La compañía contrataba ingenieros que se desplazaban a las oficinas de la CIA, del Pentágono o de la línea de montaje de Airbus, se sentaban con sus técnicos durante meses y construían sobre la plataforma de Palantir las soluciones que el cliente necesitaba. Hasta 2016, Palantir tenía más ingenieros de campo (los llamaban Deltas) que ingenieros de producto. La lógica era obvia, ningún software empresarial sobrevive al choque con una organización real sin alguien que lo haga sobrevivir.

Conviene reconocer la analogía evidente con los consultores funcionales de SAP, Oracle o Salesforce, que llevan haciendo algo parecido desde los años noventa. Pero hay un matiz importante. El consultor de SAP lleva el conocimiento del producto al cliente, el Delta de Palantir hace circular información en sentido inverso. Uno encaja la solución en el cliente. El otro lleva el problema del cliente a la solución. Eso, sumado al ritmo (semanas, no años de implementación) y a la naturaleza del producto (un modelo que evoluciona, no un ERP determinista), explica por qué el rol vuelve a ser noticia.

Y vuelve a serlo con una velocidad insólita. Las ofertas de Forward Deployed Engineer crecieron más de un 800% entre enero y septiembre de 2025 según un análisis de Indeed citado por el Financial Times. Salesforce se comprometió a contratar mil. OpenAI, Anthropic, Google, Palantir, Cohere y Ramp están construyendo funciones dedicadas. EY lanzó su primera práctica formal en UK & Ireland en abril de 2026.

La pregunta ya no es si el rol es nuevo. Es por qué todo el mercado lo está buscando al mismo tiempo.

Las consultoras y los laboratorios lo tienen claro

En las últimas tres semanas, los tres grandes laboratorios de IA han anunciado sus propias propuestas para desarrollar soluciones focalizadas en estos perfiles. Anthropic creó el 4 de mayo, junto con Blackstone, Hellman & Friedman y Goldman Sachs, una firma de servicios enterprise dotada con 1.500 millones de dólares para incrustar a sus ingenieros directamente en las operaciones de empresas. Una semana después, OpenAI lanzó la OpenAI Deployment Company (cuatro mil millones de capital inicial, diecinueve socios entre fondos y consultoras como TPG, Bain Capital, Brookfield, McKinsey, Capgemini o Bain & Company) y 150 forward deployed engineers procedentes de la adquisición de Tomoro. Y The Information adelanta que Google contratará cientos de FDEs para Google Cloud, complementando el fondo de 750 millones presentado en abril para embeber a esos ingenieros junto a Accenture, Capgemini, Cognizant, Deloitte, PwC, HCLTech y TCS.

Por el lado de los servicios profesionales, EY se está reposicionando ofreciendo FDEs en lugar de consultores tradicionales. Salesforce ya ha anunciado la contratación de mil.

Las cuatro fuerzas que compiten por esta pieza (las propias compañías de IA, las consultoras, los SaaS y los integradores) están buscando el mismo perfil al mismo tiempo. Cuando los tres laboratorios que pelean por la frontera del modelo coinciden en la misma apuesta en tres semanas, no es casualidad.

El mercado de servicios profesionales para la transformación agéntica acaba de hacerse visible.

El cuello de botella que nadie quiere nombrar

Toda esta movilización de capital y talento responde a un problema que la mayoría de las organizaciones ya intuyen pero pocos formulan con claridad. La tecnología ha dejado de ser el cuello de botella, lo es la capacidad organizativa para absorberla.

Aaron Levie, CEO de Box, lo formula sin ambigüedad. Implementar agentes que transformen procesos de negocio «no es un proyecto secundario que puedas hacer por las noches y los fines de semana. Es un trabajo altamente técnico, muy parecido a un forward deployed engineer para funciones internas». Box ya está contratando esos perfiles. Y Levie cierra con una previsión a la que conviene prestar atención. Tanto si son consultoras, FDEs de los proveedores de IA o roles internos de ingeniería de agentes, el volumen de trabajo que se va a crear para implementar agentes «va a superar todo lo que imaginamos hoy».

En el último encuentro sobre IA de FFWi, la misma constatación apareció en empresas de nuestra comunidad. Una compañía industrial describió su apuesta interna por un modelo federado con ingenieros expertos en IA embebidos en los equipos de negocio. Una consultora tecnológica explicó su enfoque en reforzar la presencia de consultores técnicos junto al cliente, dentro de sus propios procesos. Dos caminos distintos, una misma conclusión. Ningún modelo de IA, por bueno que sea, transforma una organización sin acompañamiento de conocimiento experto.

En definitiva, las herramientas están, los modelos están y lo que falta es alguien sentado al lado de la persona que tiene que cambiar su forma de trabajar para ayudar a hacerlo.

Contratar, comprar o construir

Si el cuello de botella es la capacidad de acompañamiento técnico, la pregunta operativa es cómo obtenerla. Y aquí las respuestas del mercado se dividen en tres.

Contratar. Stripe es el caso más visible, pero no el único y conviene leer los demás como modelos distintos de internalización. Stripe representa el embed junto a la función transformada, el FDA convive con los marketers durante meses. Hapimag, empresa suiza de hospitality con 1.800 empleados y 56 resorts en Europa, ha apostado por la proximidad al C-suite. Su AI Transformation Lead reporta directamente al CEO y se sienta en el comité de dirección, con el mandato de identificar casos de uso junto a los empleados y redefinir las plantillas del futuro. El Banco Central Europeo ha escogido el traductor transversal. Su AI Office en Frankfurt cuenta con cuatro roles dedicados, entre ellos un AI Adoption Lead cuya misión declarada es desmitificar la IA y traducir conceptos complejos en orientación accionable para todas las áreas. ServiceNow ha ido más lejos con la fusión en el C-suite. En enero de 2025 amplió formalmente el cargo de su Chief People Officer y la convirtió en Chief People and AI Enablement Officer.

Cuatro empresas, cuatro modelos, una misma decisión. Que el trabajo de transformación técnica es interno y no se subcontrata.

Comprar. Es lo que ofrecen los laboratorios y las consultoras con sus anuncios recientes. Para organizaciones que no pueden atraer talento técnico de primer nivel o que necesitan velocidad antes que profundidad, comprar el acompañamiento externo es una vía legítima, y probablemente la que más crecerá en los próximos años. Tiene ventajas reales. Acceso inmediato a perfiles que el mercado no te va a dar, metodologías ya probadas en otros clientes y capacidad de escalar sin ampliar plantilla. Pero conviene tener los ojos abiertos. La dependencia de un proveedor para transformar tus propios procesos tiene límites evidentes. El conocimiento se va cuando se va el consultor. Y si la organización no ha construido capacidad interna mientras tanto, cada proyecto de transformación vuelve a empezar de cero.

Construir. Es la pregunta que la cobertura mediática ha esquivado, y la que más debería preocupar a la función de personas. Porque construir ya se está intentando, sin nombre y sin presupuesto, con una mezcla mal coordinada de tres figuras que casi nunca se hablan entre ellas. El empleado entusiasta, el AI champion informal, que normalmente carga con el rol gratis, sin métricas ni reconocimiento, encima de su trabajo «real». Los equipos de formación, que llaman a esto alfabetización en IA y despliegan cursos asíncronos que nadie completa, midiendo horas impartidas en lugar de comportamientos cambiados. Y, por debajo de todo, el fenómeno que el MIT bautizó como shadow AI, en más del 90% de las empresas los empleados ya usan herramientas personales de IA para trabajar, sin pasar por IT y sin que la compañía registre el dato.

Este modelo fue útil para la adopción inicial. Para lo que viene, no creo que sea suficiente.

La propia oferta de Stripe lo deja explícito. El acompañamiento del FDA progresa en cinco etapas declaradas. Conciencia, primer logro, integración regular, transformación completa del flujo de trabajo, autosuficiencia. Y entre sus objetivos figura preparar al marketer para «diseñar, construir y supervisar flujos de trabajo autónomos multi-agente». El FDA tiene éxito cuando la persona a la que ha acompañado se ha vuelto capaz de orquestar agentes por su cuenta. Visto desde el empleado, el trato es extraordinario. Veinte marketers van a aprender, durante meses, a construir herramientas a medida con alguien capaz de programarlas a su lado. Es, literalmente, una transferencia de capital intelectual desde el centro tecnológico de la compañía hacia su periferia.

La cuestión no es si hay que construir las capacidades. Es quién lo va a hacer, de qué forma y con qué inversión.

La conversación que falta

La conversación sobre este rol técnico está ocurriendo en las redes sociales, los blogs, los anuncios de los laboratorios y las ofertas de empleo de Stripe, Hapimag o el BCE. La conversación sobre quién acompaña a las personas mientras todo eso sucede no está ocurriendo en casi ningún sitio.

Y ahí está el problema. Porque la transformación agéntica no es solo un desafío de ingeniería. Es un desafío de cambio organizativo a gran escala, y ese es, o debería ser, el terreno natural de la función de personas.

El problema interesante para las direcciones de personas no va a ser si imitar a Stripe, a Hapimag o a ServiceNow. Va a ser cómo construir versiones que se adapten a su realidad. La mayoría de las organizaciones jamás va a poder contratar cientos de FDA ni comprar el servicio a los grandes laboratorios. Lo que sí pueden hacer es construir versiones más pequeñas, distribuidas y sostenibles de la misma función, versiones que reconozcan que la adopción de IA no es un proyecto de formación, sino un trabajo de ingeniería organizativa gobernada.

En la práctica, eso significa tres movimientos que la mayoría de las direcciones de personas todavía no han hecho. Reconvertir los AI champions informales en roles dedicados, con tiempo liberado, sponsor declarado y método explícito, no como héroes voluntarios que se desgastan a los seis meses. Cambiar las métricas de L&D desde horas impartidas y cursos completados hacia flujos de trabajo transformados y comportamientos cambiados, que es exactamente lo que mide Stripe con sus cinco etapas, de la conciencia a la autosuficiencia. Y dejar de tratar el shadow AI como un problema de IT para empezar a tratarlo como información de campo sobre qué herramientas resuelven qué problemas en qué equipos, probablemente ese es el primer mapa real de transformación que la mayoría de las organizaciones tiene a mano.

Nada de esto requiere 198.000 dólares. Requiere decidir que la transformación con IA es un problema de personas, procesos y diseño organizativo, no un problema de herramientas.

¿Y tú, ya estás pensando cómo lo vas a hacer?

Stripe lo ha hecho explícito buscando un perfil con una misión concreta. Anthropic, OpenAI y Google lo han hecho montando empresas de servicios con miles de millones detrás. Ambas vías van en la misma dirección, sin alguien dedicado, con sponsor y con método, la transformación agéntica no ocurrirá.

Lo que empieza ahora ya no es la adopción de IA. Es la transformación organizativa que hace posible escalar las capacidades de la inteligencia artificial en el negocio.

No un proyecto de formación. No una iniciativa de IT. No un workstream de innovación.

Ingeniería organizativa gobernada, al lado de la persona, sobre su trabajo real. Y métricas que midan si ese trabajo ha cambiado.

La pregunta ya no es si necesitas esta capacidad. Es cuánto tiempo más puedes permitirte no tenerla.

Referencias

Anthropic (2026, 4 de mayo). Building a new enterprise AI services company with Blackstone, Hellman & Friedman, and Goldman Sachs. https://www.anthropic.com/news/enterprise-ai-services-company

Banco Central Europeo (2025). AI Adoption Lead – Artificial Intelligence Office [oferta de empleo, Frankfurt am Main]. ECB Careers. https://talent.ecb.europa.eu/careers/JobDetail/AI-Adoption-Lead-Artificial-Intelligence-Office/14012

Google Cloud (2026, 22 de abril). Google Cloud Commits $750 Million to Accelerate Partners’ Agentic AI Development. Google Cloud Press Corner. https://www.googlecloudpresscorner.com/2026-04-22-Google-Cloud-Commits-750-Million-to-Accelerate-Partners-Agentic-AI-Development

Hapimag (2026). AI Transformation Lead (m/f/d) [oferta de empleo, Steinhausen]. Hapimag Careers. https://jobs.hapimag.com/en/jobs/ai-transformation-lead-m-f-d/

Holmes, A. (2026, 12 de mayo). Google to Hire Hundreds of Engineers to Help Customers Adopt Its AI. The Information. https://www.theinformation.com/briefings/google-hire-hundreds-engineers-help-customers-adopt-ai

Hyman, M. (2026, enero). Klarna tried to replace its workforce with AI. Fast Company. https://www.fastcompany.com/91468582/klarna-tried-to-replace-its-workforce-with-ai

Levie, A. (2026, mayo). Publicación en X sobre los roles de AI automation engineering en Box y su analogía con forward deployed engineer for internal functions. https://x.com/levie/status/2054398342852194386

MIT Project NANDA (2025). The GenAI Divide: State of AI in Business 2025. MIT Media Lab.

Mooney, K. (2025, 29 de julio). ServiceNow’s chief people officer on leading AI change management within the tech giant. HR Brew. https://www.hr-brew.com/stories/2025/07/29/servicenow-chief-people-officer-ai-enablement

Mooney, A. (2026). Google, Box CEOs say this is the ‘most in-demand’ job in tech. Fast Company. https://www.fastcompany.com/91541878/google-box-ceos-say-this-is-the-most-in-demand-job-in-tech

OpenAI (2026, 11 de mayo). OpenAI launches the OpenAI Deployment Company to help businesses build around intelligence. https://openai.com/index/openai-launches-the-deployment-company/

Pereira, J. (2025, 9 de mayo). Klarna changes its AI tune and again recruits humans for customer service. CX Dive. https://www.customerexperiencedive.com/news/klarna-reinvests-human-talent-customer-service-AI-chatbot/747586/

PYMNTS (2026, 13 de marzo). Forward-Deployed Engineers Emerge as One of AI’s Fastest-Growing Jobs. https://www.pymnts.com/artificial-intelligence-2/2026/forward-deployed-engineers-emerge-as-one-of-ais-fastest-growing-jobs/

Sigalos, M. (2026, 4 de mayo). Anthropic takes shot at consulting industry in joint venture with Wall Street giants. Fortune. https://fortune.com/2026/05/04/anthropic-claude-consulting-industry-joint-venture-blackstone-goldman-sachs/

Stripe (2026). Forward Deployed AI Accelerator, Marketing [oferta de empleo]. Stripe Careers. https://stripe.com/jobs/listing/forward-deployed-ai-accelerator-marketing/7747638

Webster, K. (2026, mayo). Stripe Just Created a New $198,000 Marketing Job—and It’s Borrowed from Palantir’s Playbook. Inc. https://www.inc.com/kaylawebster/stripe-just-created-a-new-198000-marketing-job-and-its-borrowed-from-palantirs-playbook/91341489

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Foto de Chris en Unsplash

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